Frenopático [Juan José Vélez Otero]

Hoy ha amanecido pronto en el sanatorio
y andamos todos locos buscando
nuestra ración doble
de Sinogán con leche.
Andamos todos
con pies desnudos de sosiego
pisando el patio,
la basura bella y necesaria
de la aurora epiléptica,
la filoxera dulce de la demencia.
Ya pronto, los cuidadores,
los no contagiados,
los elegidos
y entendidos
en materia de salud,
comenzarán la asidua tarea ingrata
de repetirnos por televisión,
radio, prensa
o circuito cerrado
las normas escritas del manicomio,
la guía de comportamiento
del loco fiel,
el manual de higiene y salud,
mental se supone,
que ha de regir este día.
Hoy ha amanecido marrón apagado,
asfixiante,
con la mala leche de los débiles,
y el de la 215 ha vuelto a vomitar
una iguana blanca con pendientes de silicona
y un tetrabrik de miedo bajo el brazo.

Inédito