Ropa tendida [Juan A. Ramírez Lozano]

Tú renunciaste al patio, esa galera
comunal que vigilan
los gatos en su oscura
complicidad de cómitres divinos.

Lo tuyo era subir
de noche a por la ropa a la azotea
y jugar a perderte
conmigo entre las sábanas.

Virgen tú entre tus prendas,
desnuda me burlabas,
esquiva te reías
de la torpeza de mis manos. Hasta
que te rendías, pipa
de melón ya tu boca, sobre el blanco
montón de la colada.

La espuma deja siempre
tras de sí el rastro leve
de la huída y ampara
también las formas puras que sostuvo
un instante en su ola.

¡Oh luna de algodón, jabón de mar
con el que lavo aún
mis pecados más viejos,
la ropa de los sueños,
la memoria que sigo
tendiendo en su azotea!

De Ropa tendida, 2013